Poniendo en práctica los hábitos 1 y 2
Este hábito me parece que va mucho más a lo práctico que los anteriores. Es como una concreción de los anteriores. Podríamos decir que si los hábitos 1 y 2 son la brújula, el hábito 3 es el mapa para llegar a nuestro destino. Es súper práctico: no se trata solo de gestionar el tiempo, sino de liderar nuestra vida, poniendo lo importante por encima de lo urgente.
Covey explica la matriz de importancia-urgencia para ayudarnos decidir qué cosas son importantes para nosotros y priorizarlas, en lugar de dejar que las urgencias de los demás nos controlen. Se trata en una herramienta de gestión del tiempo bastante conocida. Consiste en ordenar nuestras tareas en cuatro cuadrantes según si su importancia y urgencia:
- Cuadrante 1: Importante y urgente (crisis, plazos).
- Cuadrante 2: Importante, no urgente (planificación, cuidado personal).
- Cuadrante 3: Urgente, no importante (correos secundarios, peticiones de otros).
- Cuadrante 4: Ni urgente ni importante (redes sociales sin rumbo).
A priori podemos pensar que en términos de organización es mejor empezar por las tareas urgentes, el problema es que muchas veces estas tareas no nos dejan tiempo para dedicarnos a las importantes. Las cosas importantes suelen estar relacionadas con nuestra misión o nuestros valores y no deberíamos dejarlas de lado, aunque no sean urgentes. Si vamos realizando tareas importantes pero no urgentes en nuestro día a día, muy probablemente no tendremos tareas importantes y urgentes, porque ya las habremos hecho. Además, ante las tareas urgentes pero no importantes solemos actuar de forma reactiva. Suelen ser tareas que nos solicitan otras personas, que para ellas pueden ser importantes, pero para nosotros no lo son.
Decir que no a las urgencias
Para poder realizar las tareas que son importantes pero no urgentes, hay que ser capaz de decir no a otras tareas de otros cuadrantes, aunque sean urgentes. Porque cuando decimos NO a esas tareas, estamos diciendo SÍ a las tareas importantes. Por ejemplo, a veces digo ‘no’’ a sentarme en el sofá a mirar una serie, porque que es más importante para mi ir al gimnasio. Para que sea más fácil centrarse en las tareas del cuadrante 2, es muy útil tener un centro basado en principios y un enunciado de misión personal.
Siguiendo con el ejemplo del gimnasio, a mí siempre me ha costado mucho el hábito de hacer ejercicio, y nunca se me había ocurrido ir a un gimnasio, y menos aún a hacer máquinas. ¡Qué aburrimiento! Pero desde hace un tiempo he tenido bastantes problemas físicos y de salud, y la salud se ha vuelto uno de los valores más importantes en mi vida. Ahora hago pilates y voy al gimnasio regularmente, y no es mi pasión, pero no dudo en hacerlo mínimo 2-3 días a la semana. Mi principio de resiliencia me ayuda a seguir yendo al gimnasio, aunque no sea mi pasión, porque sé que es parte de mi misión de cuidar mi salud. Nunca pensé que diría esto, pero ahora el gimnasio es mi prioridad, ¡aunque las máquinas me miren con cara de aburrimiento!

Identificar los roles
Covey nos invita a analizar distintos ámbitos de nuestra vida y reflexionar sobre qué rol queremos tener en ese ámbito. Cuando tengamos claro el rol es el momento de organizarnos teniendo en cuenta las cosas que son importantes. En mi caso, como co-fundadora del club de lectura, quiero tener un rol que ayude a reflexionar sobre lo que leemos, a poner ejemplos que nos sirvan para a aterrizar esos aprendizajes. Y una de las tareas que me he puesto es escribir un artículo sobre cada hábito del libro. Para cumplir mi rol en el club, reservo una hora cada semana para escribir los artículos, incluso si hay otras tareas urgentes, porque sé que esta actividad refleja mi principio de responsabilidad y mi valor de aprendizaje.

¿Qué tarea del Cuadrante 2 podrías priorizar esta semana, y a qué dirías “no” para lograrlo?


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