Siguiendo con el análisis del libro ‘Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva’, vamos a analizar el hábito 4: ganar-ganar. Este hábito me ha gustado mucho. Me ha hecho pensar bastante, igual que lo hizo el primer hábito (ser proactiva), así que he divido el análisis en dos partes.
En la primera parte Covey nos invita a reflexionar sobre cómo nos enfrentamos a la vida, a las situaciones y a los problemas. Nos muestra lo importante que es nuestra mentalidad y cómo cambiar el punto de vista desde el que vemos las cosas puede marcar la diferencia. Empezaremos analizando los seis paradigmas de interacción humana:
Ganar – Perder:
Vivimos en una sociedad donde predomina este paradigma. Si uno gana, el otro tiene que perder. Esto es evidente en muchos ámbitos, como el deporte, donde las normas a veces son así y no podemos cambiarlas. Pero el problema surge cuando aplicamos este pensamiento a situaciones que no tienen por qué ser así. Encontramos muchos ejemplos cuando nos comparamos con otras personas, sobre todo en contextos donde no hace falta hacerlo. Por ejemplo, en el trabajo alguien podría pensar “Mi presentación ha sido mejor que la de ella”. A priori esto puede parecer que yo he ganado y ella ha perdido. Pero según cómo lo gestionemos, esto puede ser beneficioso o no. En el caso de la presentación, pensar que la mía fue mejor podría ser positivo si me lleva a ofrecerle ayuda a la otra persona o a darle consejos para mejorar, siempre desde la humildad y con una actitud constructiva, ¡por supuesto!
Perder – Ganar:
Este puede ser el típico pensamiento victimista. Siguiendo con el ejemplo anterior, la otra persona podría pensar: “La presentación de ella ha sido mucho mejor que la mía”. Este pensamiento puede ser útil o no según las acciones y pensamientos que le sigan. Si lo que viene después es “Yo no valgo para esto” y la persona deja de esforzarse en mejorar, no es muy positivo. En cambio, si piensa “Voy a intentar aprender de ella”, esto puede llevarla a crecer. También es importante darse cuenta de que, en algunas situaciones, puede ser beneficioso que nosotros perdamos algo para que otra persona gane. Por ejemplo, en una discusión entre padres e hijos adolescentes, que los padres pierdan una batalla puede fortalecer la relación a largo plazo.

Perder – Perder:
De este paradigma no encuentro nada positivo, ¡si lo encontráis, decídmelo, por favor! Con este pensamiento, estamos dispuestos a perder nosotros con tal de que otra persona también pierda. Por ejemplo, en un divorcio con hijos, si una de las partes quiere quedarse con los niños a toda costa e incluso impedir que la otra persona los vea. Este caso es aún peor porque no solo pierden las dos personas en conflicto, sino también terceras personas, como los hijos, al quitarles la oportunidad de tener relación con las dos personas más importantes de sus vidas.
Ganar – Ganar:
Con este paradigma me pasa lo contrario que con el anterior, ¡me cuesta encontrar algo negativo! Me parece un pensamiento súper positivo, empoderador y motivador. El otro día lo vi con mi madre. Ella ha estado organizando durante varios años un festival internacional de cortos en el pueblo donde vive. Pero este año decidieron dejar de hacerlo porque era muy sacrificado y recibían poca ayuda de las instituciones. Hace poco, me enteré de que se ha organizado un nuevo festival de cortos en un pueblo cercano. Pensé que mi madre podría verlo desde un punto de vista de “perder-ganar”, como diciendo: “Nosotros hemos abandonado y ellos han ganado”. Pero no, su reacción fue: “¡Qué bien! Esto puede ser fruto de todo nuestro trabajo anterior. Me alegro mucho de que se haga, ¡iré a verlo seguro!”. Cuando la oí, me pareció un pensamiento muy positivo y enriquecedor, tanto para ella como para los demás. Para mí, fue muy inspirador; ahora tengo un ejemplo claro y sencillo para tomar como referencia.

Ganar:
A veces, simplemente queremos ganar nosotros, sin que esto signifique que alguien más tenga que ganar o perder. Es un enfoque que se centra en nuestros propios objetivos, sin compararnos con los demás. Por ejemplo, hace un tiempo decidí cuidar más mi salud. Empecé a hacer ejercicio tres veces por semana y a comer de forma más equilibrada, no porque quisiera ser más sana que nadie, sino porque quería sentirme mejor conmigo misma. Mi meta era tener más energía, dormir mejor y estar más fuerte. No estaba compitiendo con mis amigos ni pensando en que alguien tuviera que “perder” para que yo lograra mi objetivo. Este paradigma me encanta porque te permite enfocarte en lo que quieres para ti, sin distracciones. Y lo mejor es que, a veces, al ganar tú, inspiras a otros sin darte cuenta.
Ganar-Ganar o No Hay Trato:
A veces, buscamos un acuerdo donde ambas partes salgan beneficiadas, pero si no se encuentra una solución que funcione para todos, elegir “no hay trato” es una opción válida en la que nadie gana ni pierde. Si un acuerdo no es bueno para ambas partes, no hay por qué forzarlo. Por ejemplo, dos amigas querían planear una escapada de fin de semana, pero tenían ideas muy distintas. Una prefería un plan tranquilo en la montaña, con caminatas y naturaleza, mientras que la otra quería algo más animado, como visitar una ciudad con bares y eventos. Al principio, cada una intentaba convencer a la otra, pero pronto se dieron cuenta de que si una cedía, no iba a disfrutar del todo. Entonces, hablaron con sinceridad y decidieron que, si no encontraban un plan que las entusiasmara a las dos, simplemente no harían el viaje. Al final, descubrieron un pueblo que ofrecía rutas de senderismo y un pequeño festival local, una combinación perfecta para ambas. Pero si no hubieran encontrado esa solución, habrían elegido “no hay trato” y seguirían igual de contentas, porque ninguna se sintió obligada a sacrificar lo que quería. Este paradigma es liberador porque te empuja a buscar lo mejor para todos, pero también te da permiso para decir “no” cuando no hay un beneficio mutuo.
Te invito a que vayas analizando desde qué paradigma te enfrentas tú, y también las personas a tu alrededor, a las situaciones de tu día a día, especialmente a las dificultades.
Cómo aplicar el hábito 4
Después de explorar los paradigmas del Hábito 4, como Ganar-Ganar, Ganar-Perder o Perder-Perder, puede parecer difícil llevar a la práctica el Ganar-Ganar. Stephen Covey propone cinco dimensiones para lograrlo, pero desde mi punto de vista, todo se resume en algo más sencillo: entender las necesidades de todas las partes y encontrar estrategias que las cubran, en la medida de lo posible. Para esto, la comunicación no violenta (CNV) de Marshall Rosenberg es una herramienta clave, y valores como la honestidad, el respeto y la confianza son esenciales. ¡Vamos a verlo!
La esencia del Ganar-Ganar
El Ganar-Ganar no es solo querer que todos ganen, sino saber cómo lograrlo. La comunicación no violenta nos ayuda a entender nuestros sentimientos y necesidades, expresarlos con claridad, y escuchar los de los demás. En la CNV, las necesidades son universales —todos necesitamos cosas como apoyo, reconocimiento o seguridad—, pero a veces las confundimos con estrategias para cubrirlas, y eso genera conflictos. Por ejemplo, querer ser el único premiado en un trabajo es una estrategia, no una necesidad; la necesidad real podría ser reconocimiento.
Covey habla de cinco dimensiones (carácter, relaciones, acuerdos, sistemas de apoyo y procesos), pero creo que todas giran alrededor de este proceso: ser honesto para reconocer y expresar lo que necesitamos, mostrar respeto para entender las necesidades del otro, y tener confianza en que podemos encontrar soluciones que funcionen para todos. Con la CNV, esto se traduce en hablar desde lo que sentimos y necesitamos, como “Me siento agobiado porque necesito apoyo”, y preguntar “¿Qué necesitas tú?”. Luego, negociamos estrategias que cubran esas necesidades, creando acuerdos claros en un entorno que fomente la colaboración.

El Hábito 4 me ha mostrado que el Ganar-Ganar no es tan complicado. Entender necesidades con la comunicación no violenta, y valores como honestidad, respeto y confianza puede transformar nuestras relaciones. ¡Os animo a probarlo!


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