Si hay un hábito que valoro profundamente de los 7 de Stephen Covey, es el Hábito 7: afilar la sierra. Imagina un cuchillo de cocina desafilado: puede costa mucho cortar cosas con un cuchillo desafilado, requiere más esfuerzo y más tiempo, y además es más peligroso, pero si te paras un momento a afilarlo los resultados son mejores y más rápidos. Ahora, piensa en ti mismo como ese cuchillo. Afilarlo no es un lujo, sino una necesidad para seguir avanzando con energía y claridad. Este hábito nos pide renovarnos en cuerpo, mente, corazón y espíritu, porque solo así podemos sostener los otros seis hábitos y dar lo mejor de nosotros.
¿Qué significa afilar la sierra?
Covey lo explica con una metáfora poderosa: parar para afilar tu herramienta te hace más efectivo, no menos. Es tomar tiempo para descansar, aprender, conectar y reflexionar. No se trata solo de trabajar duro, sino de trabajar con inteligencia, recargando tus fuerzas para que todo fluya. Yo misma lo he vivido: hay días en los que todo se atasca, como cuando trabajas en algo y no encuentras la solución a un problema concreto. Dejas el trabajo sin resolver, agotado, pero al día siguiente, con la mente fresca, ves el problema claro y cómo solucionarlo. ¡Eso es afilar la sierra en acción!
¿Por qué a veces lo olvidamos?
La vida moderna nos empuja a estar siempre “encendidos”, y parar puede parecer una pérdida de tiempo. Pero no lo es: es una inversión. Si descuidas tu salud física (dormir, moverte), tu mente (aprender algo nuevo), tus relaciones (conectar con otros) o tu espíritu (encontrar paz), todo se resiente. Covey nos pide equilibrio, y eso requiere esfuerzo consciente. Sin ese cuidado, los otros hábitos se vuelven más pesados.
Cómo ponerlo en práctica
Aquí van algunas ideas para afilar tu sierra a diario:
- Muévete: Una caminata o yoga libera tensiones y aclara la mente.
- Aprende algo nuevo: Leer o tomar un curso enriquece tus ideas.
- Conecta: Dedica tiempo a alguien que te inspire o charlar con un amigo.
- Reflexiona: Un momento de silencio te ayuda a recargar el espíritu.
Y para trabajar el ámbito mental, una opción genial es unirse a un club de lectura. Imagina juntarte con otros para explorar ideas y debatir, esto también alimenta el ámbito de conectar con otras personas. En nuestro club de lectura, hemos visto cómo libros como los de Covey nos ayudan a pensar diferente, especialmente tras un día complicado y charlando entre nosotras hemos aprendido aún más. ¡Es un espacio perfecto para afilar la mente y las conexiones!

La magia de cuidarte
Lo que más valoro del Hábito 7 es que nos recuerda que no somos máquinas. En un mundo acelerado, afilar la sierra es un acto de amor propio y un regalo para los demás. Así que, esta semana, prueba a parar. ¿Qué harás para renovarte? Tal vez un descanso o unirte a un club de lectura. ¡El cambio empieza hoy!


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